22 nov 2008

Esta noche inventaré una tregua; ya no quiero pensar más, contigo olvidaré su ausencia. Y si te como a besos, tal vez, la noche sea más corta, no lo sé. Yo solo no me basto, quédate, y lléname su espacio, quédate. (...) Puede ser difícil para ti, pero no puedo olvidarla. Creo que es lógico: por más que yo intente escaparme, ella está. Unas horas jugaré a quererte, pero cuando vuelva a amanecer me perderás para siempre.